1.
INRODUCCIÓN
AL ÁREA DE FILOSOFÍA
El área de Filosofía se orienta a la formación de
estudiantes en el ámbito de la reflexión de problemas de pensamiento, de
comportamiento, de conocimiento y de la cultura, que durante siempre se ha
hecho el hombre para preguntarse por el lugar que ocupa en el mundo. Para
lograrlo, debe enmarcar el desarrollo de las competencias planteadas para el
área (Interpretativa, argumentativa, propositiva, comunicativa, crítica-
reflexiva y textual), a partir de preguntas hechas por y para el hombre, desde
los pensadores de la antigüedad, hasta nuestros días. Retomando, en forma
paralela, el desarrollo de las habilidades reflexivas, de análisis y
proposición que le permiten resolver problemas de su cotidianidad a partir del
ejercicio sistemático y decidido del pensamiento. El objeto de conocimiento del
área son los grandes interrogantes por el conocimiento, los cuales pueden ser
abordados desde diferentes corrientes o aproximaciones teóricas que se
concretan en la construcción de un criterio autónomo para relacionarse con los
demás y con el ambiente circundante. El enfoque teórico es reflexivo, el cual
busca que los estudiantes asuman una mirada crítica acerca de todo lo que los
rodea, para que puedan tomar posición en la sociedad como ciudadanos. Para la
construcción de éste enfoque se ha recurrido a la revisión permanente de
fuentes documentales y la disertación como forma de presentación de sus propias
elaboraciones. La metodología para la enseñanza y el aprendizaje del área se
basa en la teoría del aprendizaje significativo. Con esta área se pretende
aportar a solucionar los problemas y necesidades en el ámbito del conocimiento
de sí mismo y de los demás que presentan los estudiantes y la comunidad, en pos
de formar a un ciudadano competente y transformador de las condiciones sociales
en los que le toca desempeñarse.
2.
DEFINICIÓN
DE FILOSOFÍA
Filosofía es una doctrina que usa un conjunto
de razonamientos lógicos
y metódicos sobre
conceptos abstractos como
la existencia, la verdad y la ética basados en la ciencia, las características y las causas y
efectos de las cosas naturales como el ser humanos y el universo. Filosofía
viene de la palabra griega “φιλοσοφία” y del latín “philosophia” acuñada
por Pitágoras en el la Antigua Grecia que significa 'amor por la sabiduría' o
'amigo de la sabiduría'. Con este término también se nombran las teorías y
sistemas de pensamiento desarrollados por uno o varios autores dentro de este
campo. a filosofía es también el espíritu, principios y conceptos generales de
una materia, una teoría o una organización. Hace también referencia a una forma
propia de entender el mundo y la vida. Filosofía también significa templanza,
fortaleza o serenidad para afrontar una situación complicada.
Existe mucha controversia sobre el verdadero origen de la
filosofía. Sin embargo, diversos autores coinciden en que la filosofía se
desarrolló de forma más o menos paralela tanto en Oriente como en Occidente,
pero sus concepciones y métodos son muy diferentes. En Occidente, se cree que la filosofía surgió
durante la Edad Antigua (un período histórico en el que aparecieron las
primeras civilizaciones con métodos de escritura) y comprende tanto la
filosofía griega como la filosofía romana.
En Grecia, la filosofía comienza con el período presocrático, liderado
por Tales de Mileto en el siglo VI a. C, y al que luego le seguirían Sócrates,
Platón y Aristóteles. Los griegos buscaban una forma de entender el mundo,
alejados de la mitología y la religión y más en contacto con el pensamiento
racional. Por su parte, la filosofía romana surgió en la Antigua Roma, en el
siglo VII a. C, con exponentes como Lucrecio, Séneca, Cicerón y Marco Aurelio.
Para los romanos, prevalecía el interés sobre lo práctico, por lo que daban
prioridad a cuestiones cotidianas como la política y la ética. En Oriente, la
filosofía tuvo dos grandes vertientes: la filosofía hindú, de la que derivan
múltiples formas de pensamiento, como el vedanta, el yoga y el budismo; y la
filosofía china, que comenzó en la dinastía Shang con la escritura del I Ching
o el Libro de las Mutaciones en el 1200 a. C, y que luego se convertiría en uno
de los pilares del confucionismo. Nota: anteriormente no era citado el
pensamiento oriental para los estudiantes de este emisferio, pero hoy con
motivo de la globalización, el estudiante debe estar en capacidad de afrontar
el pensamiento filosófico, no sólo occidental, sino también oriental, puesto
que por razón por la presencia de la aldea global el futuro ciudadano podría
desempeñarse en cualquier país occidental y oriental (https://www.significados.com/filosofia/).
3.
MARCO
LEGAL ÁREA DE FILOSOFÍA
La concepción de la enseñanza de la Filosofía en nuestro
país ha ido cambiando poco a poco, de acuerdo con los cambios suscitados a
nivel educativo (Artículo 77 de la Ley General de la Educación, ley 115 de
1994) y social. Se puede observar cómo de una enseñanza lineal, exclusivamente
teórica e histórica, se ha pasado a una enseñanza más dinámica, vivencial y
reflexiva. La Ley General de Educación, y la posibilidad que brindó a las
instituciones educativas para definir su propio currículo y llevar a cabo los
énfasis en corrientes o problemas filosóficos que cada una de ellas considerara
pertinentes, así como el decreto 1002 de 1984, que realzó la necesidad de la
pedagogía activa y del enfoque constructivista, abrieron una gama de
posibilidades en la enseñanza de la Filosofía que, lejos de desconocer la
existencia de concepciones y problemas básicos de la Filosofía, buscaron el
acercamiento a ellos por parte del alumno, desde distintas perspectivas (https://paidagogos.co/pdf/marcoteorico_filosofia).
Decreto 080 de 1974 “la filosofía forma parte de las áreas fundamentales de la
enseñanza” artículo 4
(https://www.mineducacion.gov.co/1759/articles-104657_archivo_).
El Marco Legal, en el que se sustenta el Plan de Área surge
a partir de los referentes a nivel normativo y curricular que direccionan el
área. En este caso se alude en primera instancia a la Constitución Nacional,
estableciendo en el artículo 67, “la educación como un derecho de toda persona
y un servicio público que tiene una función social”, siendo uno de sus
objetivos, la búsqueda del acceso al conocimiento, a la ciencia, la técnica y a
los demás bienes y valores de la Cultura”, por lo que el área de Filosofía no
es ajena al cumplimiento de este. Continuando, se presenta la Ley General de
Educación (Ley 115 de 1994), la cual en su artículo 31 estipula el área de
filosofía como obligatoria y fundamental: “serán obligatorias y fundamentales
las mismas áreas de la educación básica en un nivel más avanzado, además de las
ciencias económicas, políticas y la filosofía”. De otro lado, el Decreto 230 artículo 3 determina: “son
obligatorias las áreas fundamentales (incluye el área de Filosofía)” Los
criterios de evaluación del área están construidos sobre la base de los
procesos de las competencias y la implementación del decreto 1290.
4.
JUSTIFICACIÓN
DE LA ENSEÑANZA DEL ÁREA DE FILOSOFÍA
La enseñanza de la filosofía es de vital importancia y
eficaz en la formación integral de los jóvenes. Partiendo del principio: “no
sólo hay que instruir, sino educar” se llega a la concepción de
interdependencia entre lo filosófico y lo educativo. Ambos términos forman un
proceso que insta al joven a desarrollar sus facultades como único ser
educable, pensante, filosofante, preservador del medio ambiente, autónomo,
responsable y trascendente. Por eso la educación puede y debe estimular el amor
al saber, cuanto antes, en época temprana haciendo tomar conciencia al educando,
tanto de sus posibilidades, como de sus limitaciones, aprovechando el potencial
de reflexión, de juicio, de abstracción, el deseo de abrirse al mundo y a la
vida que lo caracteriza como persona inteligente. Sólo así encontrará la razón
de ser de su naturaleza, su sociedad y de su destino, bien sea como hombre o
como mujer, que lo llevarán a ubicarse en la realidad existencial y a valorar
lo que es, lo que hace, lo que posee: el sentido de su vida. El proceso de
aprendizaje de la filosofía apunta, entonces, a la conjugación de los verbos
“educar y filosofar” (informativo-formativo) que integra la personalidad de
cada educando y que propende por formar personas con valores y capacidades
suficientes; y así ayudar en la transformación del entorno, para que los y las
estudiantes adquieran los elementos que les ayuden a conocer la realidad
social, económica, política, cultural y democrática en la que se desenvuelven,
actos que son posibles desde la praxis del área de Filosofía (http://www.enjambre.gov.co/enjambre/file/download/190312978).
5.
MISIÓN
DEL ÁREA DE FILOSOFÍA
El área de Filosofía tiene como misión general el de dotar
a los estudiantes de herramientas teóricas y prácticas que les permita hacer un
recorrido general por la historia del pensamiento humano sobre aspectos vitales
para su existencia como el ser, el conocimiento, el origen del mundo, el origen
de las sociedades, el comportamiento humano, la política, la belleza etc., todo
con la finalidad de fortalecer habilidades reflexivas, de pensamiento crítico,
propositivas y ciudadanas que les permitan transformar positivamente el entorno
que los rodea, por medio de la revisión y discusión permanente de todo tipo de
fuentes documentales, las cuales son debatidas, argumentadas y reconstruidas desde
una mirada crítica, actual, incluyente y plural.
6.
REFERENTES
TEÓRICOS DEL ÁREA DE FILOSOFÍA
Objeto de enseñanza Contempla los grandes interrogantes
sobre el conocimiento, las interpretaciones y respuestas que han dado sobre
ellos los filósofos más destacados en la historia de la filosofía y los
principales movimientos filosóficos, los problemas sobre la razón y el mundo.
Reflexión sobre el ser humano y sus relaciones con el mundo de la naturaleza,
con la sociedad y consigo mismo. Concepciones antropológicas de carácter
psicológico, ético, existencialista y religioso entre otros; sin dejar de lado
los aportes de ciencias como la sociología, la etnología, la historia, la
cultura, la política, etc. Las
costumbres o tradiciones, las formas de convivencia, las prácticas religiosas y
las interpretaciones éticas de los fenómenos económicos, jurídicos y
educativos. Interpretación filosófica de
los problemas y concepciones propias de creaciones artísticas como la obra
poética, pictórica o musical. Reflexiones y desarrollos teóricos que han estado
orientados a resolver la pregunta por el sentido y constitución del ser, por
aquello que define el ser de las cosas, de la realidad, del mundo. La pregunta
por el fundamento, que puede ser entendida como la relación entre el ser, el
hombre y el mundo. (http://colegio.ucoz.es/documentos/Filosofia).
7.
TRANSVERSALIDAD
DEL ÁREA DE FILOSOFÍA
7.1.
Filosofía
y el Saber Disciplinar
La Filosofía es puente de comunicación entre el contexto
del estudiante y el saber disciplinar. La reflexión que se lleve a cabo sobre
los lineamientos en Filosofía debe partir del carácter mismo de la Filosofía
como continua indagación sobre y a partir de la realidad, lo que significa que
para que la reflexión filosófica sea significativa debe estar anclada en la
realidad de los estudiantes, de lo contrario, seguirá siendo un discurso
abstracto y extraño para el estudiante. Partiendo de un reconocimiento de las
condiciones propias del estudiante, se puede llegar a un encuentro con la Filosofía,
con sus conceptos, con sus corrientes y autores, así como con otras áreas del
conocimiento. Por tal razón se considera necesario tener en cuenta en la
construcción de estos lineamientos los siguientes aspectos: La especificidad de
la reflexión filosófica en relación con las demás disciplinas y áreas del
conocimiento. Esta relación y discusión se da por medio de problemáticas
comunes a las demás disciplinas y la Filosofía. Todo cuestionamiento bien sea
filosófico, lingüístico, religioso, científico, etc., surge del contacto del
hombre con la “realidad”. De esta forma, en el proceso de enseñanza-aprendizaje
de la Filosofía es fundamental tener en cuenta diferentes contextos,
políticos-geográficos: local, regional, nacional, internacional, y contextos
subjetivos: diálogos entre reflexiones personales y consensos socio-culturales.
Esto se logra por medio de preguntas que le permitan al estudiante partir de su
situación actual, profundizar en ella y desarrollar la competencia
investigativa que le posibilita relacionar sus inquietudes con los planos
social, científico, filosófico y ético. Preguntas que, en otras palabras, le
permitan comprender su subjetividad en un tiempo y espacio socio-culturales. El
razonamiento filosófico, epistemológico, ético y lógico, le brinda al
estudiante herramientas conceptuales con las cuales puede analizar tanto su
propia situación, como situaciones más generales que atañen a la sociedad, a su
región. La lectura de fuentes primarias filosóficas es fundamental, siempre y
cuando éstas sean contextualizadas con las problemáticas planteadas desde el
contexto del estudiante, ya que por medio de ellas el estudiante puede no sólo
encontrar puntos de vista distintos, sino, una base teórico-metodológica que le
brinda elementos para desarrollar un pensamiento crítico. Fortalecimiento de la
lectura de primeras fuentes filosóficas de acuerdo tanto con los resultados de
evaluaciones nacionales e internacionales (Pruebas Saber, Examen de Estado,
ECAES; PISA, PIRLS, LLECE, TIMSS), como con los que muestran estudios sobre
lectura. Los jóvenes colombianos presentan un déficit en ésta (lectura), lo
cual hace imprescindible la búsqueda de mecanismos que incentiven y fortalezcan
la lectura y, en este caso, la lectura filosófica. Se puede pensar en diversas
formas para lograr este acercamiento. Una de ellas puede ser promoverla a
partir de las problemáticas planteadas desde los alumnos, como pueden ser por
ejemplo, la problemática de la despenalización del aborto, el suicidio, etc.,
las cuales atañen a los alumnos y
alumnas. Estas lecturas pueden incentivar reflexiones éticas, políticas, religiosas
y científicas, entre otras, desde las cuales los y las estudiantes puedan tomar
una posición más fundamentada y crítica del asunto, y reconocer los aportes que
la reflexión filosófica, científica, etc., ha hecho al análisis de los
problemas actuales. Finalmente, la comprobación de saberes, no es la evaluación por la evaluación, sino
que la validación de saberes debe orientarse en relación con el desarrollo
integral del individuo. De esta forma, más que la implementación en la técnica
de la pregunta ICFES, se debe inculcar la construcción de puentes de
comunicación entre el estudiante, el conocimiento y la evaluación, pues todos
hacen parte de su desarrollo individual y social. Es importante, entonces,
preguntar por el acercamiento al pensamiento filosófico, por cómo se está
dando, por qué es importante y por las implicaciones que tiene para la vida del
estudiante; pero esto no se logra si sólo se habla en abstracto de lo que
debería ser la Filosofía, se debe pensar en lo que es y en los problemas existentes
para llevarla al aula, uno de los cuales es la lectura y su
descontextualización con la vida del joven colombiano, así como la ausencia, en
algunos casos total, de la escritura filosófica. Hasta que esto no se aborde,
no sólo la evaluación sino el proceso enseñanza – aprendizaje de la Filosofía
será ajeno al estudiante (https://paidagogos.co/pdf/marcorico_filosofiaote).
7.2.
La
Filosofía y la Lectura Crítica
La lectura y la crítica en la enseñanza de la Filosofía dentro
del proceso de enseñanza y aprendizaje de la Filosofía no se puede dejar sin
mencionar el papel de la lectura como herramienta clave en el pensar filosófico
y en la formación del pensamiento crítico y autónomo del joven, pues si bien es
cierto, la Filosofía nace de un asombro por la realidad, también es cierto que
ese asombro no se queda en una pregunta vacía sin trascendencia y sin búsqueda
rigurosa de respuestas, sino que alrededor de las preguntas se construyen
herramientas conceptuales y conocimientos cada vez más amplios y profundos.
Esto conduce necesariamente al análisis y confrontación de distintas posiciones
que se han dado a lo largo del tiempo en distintos contextos socioculturales y
que están consignadas en gran parte en las obras filosóficas, las cuales a su
vez, están en comunicación con otras reflexiones. Trabajando en el
fortalecimiento de la lectura, y por supuesto de la escritura como complemento
fundamental y apoyo invaluable en la construcción de conocimiento, y en la
constitución del pensamiento crítico, y en este sentido fortaleciendo el
acercamiento a obras filosóficas, se están generando elementos de apoyo para la
interpretación y comprensión que el joven hace de su vida, de su realidad, lo
cual a su vez, permite que se crezca día a día como individuo ético,
responsable y autónomo. Los docentes entonces tienen la tarea de despertar ese
asombro, ese encuentro con la realidad, un encuentro que sin importar si es
doloroso o espléndido, que sacude, que saca de la rutina, que impele a
cuestionar y preguntar siempre por el sentido de la existencia humana. Por
tanto, frente a unos jóvenes con celulares, computadores, internet, realidades
virtuales, elementos tan sofisticados y complejos del mundo actual que a la vez
facilitan la vida dando respuesta a todo o a casi todo, los maestros deben
acompañar al estudiante en su búsqueda, no de una respuesta, sino por una
pregunta, la más simple pero la más importante: ¿Por qué?, pero para esto es
necesario despertar en el estudiante el deseo de saber, lo cual se logra a la
vez por medio del asombro, es decir, por medio del encuentro con la realidad
que hacen posible las preguntas fundamentales.
7.3.
La
Filosofía y la Evaluación en General
Las reflexiones hechas en nuestro país acerca de la
evaluación en general han traído grandes frutos, entre los cuales se puede
contar la evaluación por competencias, pues con ella se da un paso más en la
respuesta a la pregunta constante por la relación entre evaluación y formación
y entre evaluación masiva, educación y estudiantes, pues es claro que esta
evaluación busca que el estudiante lleve a cabo en el aula procesos de
interpretación, de argumentación y de proposición, procesos que deberá
adelantar al enfrentarse a las distintas preguntas. Las tres competencias
mencionadas, interpretar, argumentar y proponer, son esenciales en Filosofía.
Por eso los ajustes a la prueba de Filosofía no pretenden buscar nuevas
competencias para reemplazarlas por las tres previamente reconocidas, sino
hacerlas más específicas para el contexto filosófico y educativo. Esto no
implica que esté dicha la última palabra sobre las competencias en Filosofía.
Al contrario, por el carácter de este tema, es imposible dar por cerrada
cualquier clase de discusión. Precisamente, frente a la competencia propositiva
se encuentran distintas posiciones, como la que plantea que esta competencia no
tiene posibilidad de ser evaluada en una prueba cerrada; que lo único que se
evalúa es memoria porque, dado el carácter de la prueba y la forma en que se
realizan las preguntas, es imposible que el estudiante proponga y asuma una
posición. Sin embargo, se debe tener en cuenta que la palabra proponer no
implica decir o hacer algo completamente novedoso o puramente personal. Esto es
prácticamente imposible porque los pensamientos humanos y planteamientos están
marcados por la cultura, por la historia, por el contexto. Siempre la acción
propositiva surge a partir de unos parámetros sociales, de unas reglas
implícitas en la sociedad, lo cual imposibilita una creación de la nada. Por lo
tanto, en la evaluación, se le pide al estudiante que, frente al contexto de la
pregunta y a partir del conocimiento que ha tenido sobre la problemática en la
escuela, se decida por una postura planteada en la pregunta. La palabra
decisión implica, como lo muestran Descartes y Hobbes, entre otros, reflexión,
análisis y deliberación, es decir, que frente a determinada situación planteada
por el ítem, el estudiante debe optar por medio de un análisis, y una deliberación,
por la respuesta que sea más coherente con lo planteado en el enunciado y con
el contexto filosófico.
FIL DBA 2025 COLEGIO SUMAPAZ MELGAR TOLIMA
